9 de junio: Nada que celebrar. (Artículo de Vicente Cervantes)

9 de junio: Nada que celebrar. (Artículo de Vicente Cervantes)
9 de junio: Nada que celebrar. (Artículo de Vicente Cervantes)
9 de junio: Nada que celebrar. (Artículo de Vicente Cervantes)

Cada año, por esta fecha, se conmemora el aniversario del día 9 de junio de 1982, en el que se promulgó la Ley Orgánica que aprobó su Estatuto de Autonomía, al ser sancionado con su firma por Juan Carlos I de Borbón, hoy rey emérito.

Apenas dos años antes, el Consejo Regional de Murcia adoptó la iniciativa autonómica el 14 de junio de 1980 durante un histórico Pleno Extraordinario celebrado en el Auditorio de Totana.

Un Estatuto de Autonomía nada ambicioso, bastante descafeinado, por la vía del artículo 143 de la Constitución Española de 1978. Se trataba de la denominada “vía lenta”, lo que visto en perspectiva da mucho que pensar sobre la impresionante velocidad crucero de los caracoles serranos en comparación con la velocidad de empoderamiento y autogobierno de las instituciones de ésta nuestra Comunidad.

Y habría mucho que hablar sobre lo manifiestamente mejorable de las áreas sujetas a competencias. Si quieres conocer a fulanic@, dale un carguico. Hemos sufrido el clientelismo de estructuras partidarias de varios “colores políticos”, en detrimento de las necesidades de nuestro pueblo trabajador. Y siempre, arrollidándose ante el poder central, para no “dejar de salir en la foto”. Las élites murcianas, siempre genuflexas, sumisas y vasallas de “Madrid”.

Se trataba de que “el modelo de Estado debe  tender a que las decisiones sean tomadas cada vez más cerca de la ciudadanía afectada, con lo que pueden ser más eficaces y resolver mejor los problemas”, señaló Jaime Rotondo, entonces Secretario del Ministerio de Administración Territorial.

Esa era la teoría, que requiere mucha más democracia participativa de la que realmente hemos disfrutado.

Ahora, encima, tenemos el preocupante ascenso de los enemigos de las autonomías (y cobrando de ellas), con sus propuestas re-centralizadoras, mirando cara al sol, con sus camisas nuevas, bordadas en rojo ayer, añorando la España Una (centralista), Grande (imperialista) y Libre (ultra-conservadora), del general golpista, genocida y liberticida Francisco Franco.

A mí, qué quieren que les diga, me gusta bastante más la fecha del 12 de julio, por conmemorar algo histórico de verdad, protagonizado por amplios sectores de nuestro pueblo.

Efectivamente, el 12 de julio de 1873, se levanta masivamente el pueblo de Cartagena, liderado por los sectores republicanos federales que querían instaurar inmediatamente la República Federal de abajo arriba, con intenciones firmes de acercar la toma de decisiones y el autogobierno mediante procedimientos de democracia participativa, con una inspiración fuertemente humanista.

Se izó la bandera cantonal en el Ayuntamiento y proclamó el Cantón Murciano, nombrando a continuación a Antonete Gálvez Comandante General de las fuerzas del Ejército, Milicia y Armada. En el Manifiesto que hizo público esa misma tarde del 12 de julio la «Junta de Salvación Pública», constituida «por la voluntad de la mayoría del pueblo republicano de esta localidad» justificó la proclamación del Cantón Murciano como un acto de defensa de la República Federal.

Unos meses antes, el 17 de febrero de 1873, habían entrado  las columnas guerrilleras de Antonete, compuestas por centenares de jóvenes huertanos, por el barrio del Carmen, en Murcia, bajando de los montes del Miravete y la Cresta del Gallo, triunfantes, tras haber arrancado al nuevo gobierno republicano el Decreto de Abolición de las Quintas.

Una impresionante multitud les recibió con Vivas a La (República) Federal, y a la personas de Antonete.

No en vano, el grito de guerra del movimiento era : ¡Pabajo las Quintas, Apa La Federal!.

Aunque todo eso merece, más que un artículo, una tesis doctoral.

A fecha de hoy, igual que años pasados, se impulsan Marchas Unitarias, reivindicando diversas cuestiones pendientes que sufrimos como pueblo. Construyendo pueblo movilizado para resistir ante los disparates y con propuestas para otro futuro imprescindible: derecho a la vivienda, donde las familias tengan garantía sociales y legales para estar protegidas; donde las personas, los cuidados y la vida estén en el centro; por un tren vertebrador para el pueblo trabajador; por una vertebración del territorio que respete el medio ambiente, …y tantas y tantas necesidades y anhelos, de todas las personas que viven, trabajan, sueñan y luchan en éstas nuestras tierras, y que conforman el pueblo trabajador murciano del siglo XXI.

En Madrid, por ejemplo, celebran el 2 de mayo (de 1808), cuando el pueblo se levantó contra la ocupación napoleónica.

En Andalucía, el 28 de febrero, se conmemora el hecho del pronunciamiento masivo del pueblo andaluz mediante referéndum, desbordando la propuesta oficial de autonomía y yendo más allá, por la vía “rápida” del artículo 151 de la Constitución del 78.

Hay sectores que reivindican el 4 de diciembre, fecha que conmemora levantamientos y movilizaciones muy masivas por una conciencia andalucista profunda.

Tiene más sentido, desde luego, conmemorar hechos del pueblo, que firmas “graciosas” de Su Majestad, y más con todo lo que estamos sabiendo, desde luego. Ahí lo dejamos.

Vicente Cervantes. 8 de junio de 2022