Colombicultura. Una afición convertida en pasión. (Artículo de María Dolores Rodríguez López, en memoria del último fundador de la Sociedad de Colombicultura Santiago de Totana fallecido, Juan García López)
La colombicultura es el conjunto de técnicas y conocimientos relativos a la cría de palomas. En Totana hay mucha afición a esta práctica deportiva consistente en la cría, adiestramiento,
suelta, entrenamiento y competición de palomos deportivos valorando los trabajos de seducción de los palomos sobre la hembra para atraerla hasta su palomar, puntuando el celo, la constancia y la habilidad de los métodos de seducción del palomo.
ORIGEN DE LA COLOMBICULTURA
La paloma bravía fue domesticada hace 10.000 años, y dio paso a la doméstica, para el consumo de carne, como mensajeras o mascotas para rituales.
Egipcios, babilonios, griegos y romanos criaban palomas y buceando en la historia llegamos a la Edad Media en tiempos de la invasión y dominación árabe, ya que fueron los árabes los queintrodujeron en España la afición del vuelo de paloma. Esta práctica se extendería por todo el territorio peninsular, pero permaneció fuertemente arraigada en la zona del Levante principalmente Valencia y Murcia. La cría de palomas se mantiene por afición, estética, alimentación y principalmente hoy día por deporte.
En la época medieval tener palomares era un privilegio reservado a la nobleza y en las casas solariegas era un signo de estatus social la capilla y el palomar.
Desde la antigüedad se utilizaron palomas como mensajeras y con fines militares hasta tiempos recientes. Muchos ejemplares resultaron distinguidos con medalla militar por sus extraordinarios servicios que ayudaron a salvar vidas. El ejército licenció a las palomas mensajeras el 9 de febrero de 2010 como medio de comunicación. El uso y tenencia de palomos dejó de estar bajo la supervisión de las Fuerzas Armadas perdido ya su valor de defensa nacional.
¡PALOMA AL AIRE!
La colombicultura como práctica deportiva está muy extendida y cuenta con mucha afición en Totana.
Esta tradición deportiva de la suelta de palomas conocida como colombicultura es única en España.
Es una carrera en la que los palomos van pintados con vistosos colores y tienen nombres evocadores: Forajido, Lindo, Maravillas, Oráculo, Nevada, Caballo Loco, Fugitivo... Esos colores de cuerpo y alas pueden indicar la región del dueño o son elecciones personales. Se puede pensar que este juego tiene un significado simbólico, una proyección con el mundo.
Esa visión que representa el momento cuando el árbitro pronuncia “paloma al aire” en el que unos cien palomos machos vuelan por el aire y se suelta a la hembra que va sin pintar, ya que a diferencia de los machos, lleva la cola media con una pluma blanca en ella, su plumaje es oscuro o azulado y su misión es deshacerse de los palomos escondiéndose entre árboles, maleza, tejados, tuberías… Es una visión magnífica llena de color y agitación, donde el macho busca el apareamiento seduciendo a la hembra.
Aunque ningún palomo llegue a intimar con la paloma, vence el que consigue pasar más tiempo junto a la hembra. No gana el más atlético o el más resistente ni el de raza pura, gana el más cortejador, el que más persistencia o instinto reproductor tiene, el más macho.
Esta escena nos puede recordar un ritual de tribus remotas, de religión, magia, misticismo o nos puede evocar un juego de niños.
Este reducido mundo de la colombicultura puede representar en sí mismo un modelo a escala que reproduce la pasión por la vida. Anhelos profundos y universales, la lucha contra la banalidad del mundo, hombres que les interesa lo humano y antropológico, tienen intereses sinceros alejados de la estridente y ruidosa actualidad.
Es un juego convertido en deporte con reglas y árbitros. Los palomos llegan a valer cantidades importantes.
Pero como piensan los colombófilos: “No vivimos de las palomas, vivimos con las palomas”.
En todo este entramado y trasiego pervive un fondo de fascinación por las aves, el hombre que sostiene entre sus manos un pájaro tembloroso, tiene una mirada tierna con ecos de infancia.
CONCURSOS: LA SUELTA
Esta tradición ancestral heredada de tiempos remotos donde las aves elegidas entran a formar parte de este mundo que es la Colombicultura Deportiva esconde una serie de rituales.
Es un juego convertido en deporte.
El palomo seleccionado es criado y entrenado para aparearse.
La conocida como SUELTA es una técnica o procedimiento donde unos cien palomos buscan seducir a la hembra para llevarla a su palomar entre los sonidos envolventes de arrullos y zureos.
Según Checa López, la “suelta” se realiza para demostrar qué palomo es más digno de adueñarse y emparejarse con la paloma, que a su vez es codiciada por otros palomos.
Los concursos constan de cinco, seis o siete pruebas cada una, de un tiempo de dos horas y cada palomo obtendrá dos puntos por cada minuto que permanezca junto a la paloma.
También se puntúan otros trabajos como el trasteo, regreso al lugar donde la abandonó, etc.
Todas las sueltas son controladas por árbitros que actúan bajo reglamento oficial de la competición de La Real Federación Española de Colombicultura.
CONCURSOS EN TOTANA
En nuestro municipio, a lo largo de la temporada se realizan varios concursos, resaltando:
- Fiestas de Santa Eulalia.
- Homenaje a Jaime Martínez Milá.
- PRODETO
- Especial Pedro Molino Muñoz.
- Amigos del cielo (En recuerdo a los socios fallecidos).
En Totana, varios son los nombres propios en el campo de la colombicultura.
Entre ellos se puede citar a Pedro Molino Muñoz, fundador de la Sociedad de Colombicultura Santiago de Totana, junto a Antonio Lorca Romero y Juan García López. Aunque por supuesto, hay más personas que a lo largo de los años han tenido un destacado papel y afición.
PEDRO MOLINO MUÑOZ.
Nació en Totana el 21 de noviembre de 1939 y falleció el 15 de noviembre de 1998. De
profesión barbero y por afición colombicultor.
Fue su barbería lugar de encuentro de los amigos de las palomas. Una vez creada la asociación, preparaba la elección, suelta y concurso de las palomas, siendo el más significativo de los
concursos el de las fiestas de Santa Eulalia. Fomentó una hermosa actividad para celebrar las fiestas y potenciar la convivencia y hermandad entre los socios, como fueron las comidas familiares con socios y miembros de sus familias.
JUAN GARCÍA LÓPEZ.
Nació en Totana el 18 de mayo de 1944 y falleció el 10 deoctubre de 2024, a los 80 años de edad.
Último de los socios fundadores en 1963 de la Sociedad Colombicultura Santiago Apóstol de Totana, ha sido conocido en el argot palomero como Juan el X. Formó parte de la primera junta directiva con Antonio Lorca Romero y Pedro Molino Muñoz.
Hombre sencillo, austero, amable y cordial, un gran amigo de sus amigos, siempre sintió orgullo y compromiso con el mundo de la colombicultura, respetaba y valoraba el gran sentido de hermandad que exige y une a los miembros de esta asociación. Así se lo demostraron acompañándolo en su último adiós.
Juan pasó la vida envuelto en el arrullo y zureo de sus palomas.
JAIME MARTÍNEZ MILÁ: UN MECENAS DE LA SOCIEDAD DE COLOMBICULTURA
Y aunque no era colombicultor, la Asociación de Colombicultura de Totana recuerda con cariño a Jaime Martínez Milá, a quien cada año rinde homenaje celebrando en su nombre un concurso anual de suelta de palomas, por el mecenazgo que dispensó a la Sociedad por medio de su colaboración desinteresada y movido por el altruismo y compromiso social al ceder en su testamento una casa situada en Totana, en el número 4 de la calle Santa Eulalia, para sede de la Sociedad de Colombicultura.
Era Jaime de raíces totaneras. Vivió toda su vida en Barcelona hasta su jubilación que se trasladó a vivir a Totana.
Mantuvo siempre una estrecha relación con los miembros de la Sociedad y fueron estos quienes se hicieron cargo de su asistencia en sus últimos años, así como de su funeral, demostrando así el compromiso y agradecimiento a Jaime Martínez Milá, por su apoyo a la Sociedad de Colombicultura Santiago Apóstol de Totana.
En definitiva, la colombicultura, un deporte pero sobre todo una pasión, que pervive gracias a aficionados que mantienen el interés por esta práctica y otros




















