Dieta y cáncer, una grata sorpresa. Artículo de Ana Belén (Nutricionista)
Con motivo al Día Mundial contra el Cáncer, el cual se celebró el pasado 4 de Febrero, decidí escribir u artículo sobre dieta y cáncer y tengo que decir que me he sorprendido gratamente.
Cuando he ido a comprobar cómo está internet de informado sobre la alimentación y el cáncer buscando Dieta y cáncer, y pensado que me encontraría barbaridades como las de hace unos años: ‘’dieta milagrosa cura el cáncer’’, ‘’superalimentos que curan el cáncer’’, ‘’prueba mi método, yo me curé de cáncer’’,… todo eso había desaparecido (aún queda un rastro, pero mínimo).
¡Qué alegría! Cuando buscamos en internet dieta y cáncer ya podemos encontrar información más fiable: aparece Julio Basulto (nutricionista referente) con su libro ‘’Dieta y cáncer’’ y sus muchas entrevistas, recomendaciones de alimentación saludable para ‘’prevenir’’ el cáncer, e incluso encontramos ‘’no, la dieta alcalina no cura el cáncer’’. Es una maravilla.
Como bien destacan la mayoría de estas páginas: Curar no es lo mismo que prevenir. Parece que está quedando cada vez más claro, que la dieta no puede curar el cáncer, aunque sí que podemos hacer por prevenirlo o reducir el riesgo de que aparezca.
¿Qué relación existe entre la alimentación y el cáncer?
Los estudios, por mucho que han intentado buscar un componente específico de la dieta que sea causante del cáncer o de su salvación, no han conseguido ningún dato claro que nos diga esto sí o esto no. Ya que hay muchos factores que intervienen en la aparición del cáncer.
Lo que si se ha demostrado es que hay hábitos que aumentan el riesgo de sufrir diversos tipos de cáncer entre los que se destacan el tabaco, el exceso de peso, la alimentación y el sedentarismo.
La obesidad es un factor de riesgo en el desarrollo de diversos cánceres (hígado, útero, colon,..). Además un exceso en la ingesta dietética de ciertos nutrientes, bebidas o compuestos químicos está asociado con un mayor riesgo de sufrir cáncer, independientemente de si hay obesidad o no. Estas sustancias o alimentos son principalmente las bebidas alcohólicas, la carne roja o procesada y la sal o los productos salados. Por el contrario, la ingesta de fruta, verdura y fibra se ha asociado con un menor riesgo.
Esto no nos tiene que llevar al error y a reduccionismos, ya que la dieta es muy compleja y no tomamos un único tipo de alimento, sino que es algo global y se trata de mejorar en general y disminuir en todo lo posible ese riesgo.
Debemos pensar en que la vida es como la ruleta rusa, en el que tenemos una pistola con varios cartuchos, puede ser que con un disparo salga la bala o puede ser que nunca salga. Lo que sí sabemos es que cuanto más disparemos (mala alimentación + sedentarismo + tabaco + alcohol…) más probabilidad tendremos de que salga la bala (aparezca el cáncer)
Dentro de las cosas que podemos hacer para disminuir ese riesgo encontramos: Mantener un peso saludable, basar nuestra dieta en frutas, verduras y cereales integrales, limitar la ingesta de carnes rojas y procesadas, grasas saturadas y ácidos grasos trans, la ingesta de comidas y bebidas con un alto índice glucémico y gran contenido en azúcares y el consumo de sal y alimentos salados y ahumados. Debemos evitar la ingesta de alcohol y dejar de fumar (el caso que lo hagas).
Beneficios de una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer
También se ha observado un beneficio de una adecuada alimentación en la recuperación del cáncer.
Mantener una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer es muy importante ya que tanto la enfermedad como el tratamiento pueden cambiar la forma en la que come, además las necesidades cambian.
Las necesidades nutricionales varían para cada persona, tratamiento o tumor, y por tanto, hay que individualizar con el objetivo de hacerle sentir mejor al paciente, manteniendo un nivel elevado de fuerza y energía y un peso y las reservas nutricionales adecuadas. También se debe intentar lograr una mejor tolerancia de los efectos secundarios del tratamiento, reducir el riesgo de infecciones y por tanto, recuperarse lo más rápidamente posible.
Al final tenemos que tener claro que el cáncer puede aparecer por una multitud de factores, de los cuales algunos podremos controlar y otros no. La alimentación y la actividad física son factores que podemos controlar y que son muy importantes en la prevención y recuperación del cáncer.
Hay que seguir luchando desde la parte que nos toca. Juntos somos más fuertes.
Ana Belen
Nutriana Talleres de Nutrición




















